Escena teatral, siglo XVIII
Escena de teatral. lustración proveniente de "Viages de Enrique Wanton a las tierras incognitas australes: al pais de las monas..."
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Teatro

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El Coliseo Ramírez

Con la inauguración del Coliseo Ramírez en 1792, se inauguró también en Santafé una época de intercambio cultural con estilos, temáticas y formas de representación europeos.

Las obras de teatro representadas en la Nueva Granada a finales del siglo XVIII presentan un rango de registro interesante, desde la crítica social del Poema cómico de Felipe de Jesús hasta la tragedia evangelizadora conocida como La vida del portentoso san Benito de Palermo. Estos inicios de la actividad teatral darían, más tarde, expresiones más complejas y más propias del suelo neogranadino.

Documentos relacionados 

Vida del portentoso negro san Benito de Palermo - José Joaquín Benegasi y Luján, manuscrito, 1750.  

Este poema cómico y didáctico fue utilizado por algunas comunidades religiosas como herramienta de evangelización de los negros esclavos traídos desde el África. Por esta razón, la curiosa pieza puede clasificarse en la categoría del teatro misionero.

Su autor, José Joaquín Benegasi y Luján (Madrid, 1707-1770), fue un poeta que gozó de gran popularidad en vida, aunque ganó poco dinero. Se hizo religioso a edad madura, tomando el hábito en el hospital de San Antonio Abad, en Madrid.

Poema comico. No se conquistan las almas con violencias. Triunfo de la religión y prodigios del valor... - Fray Felipe de Jesús, manuscrito, 1789.

Se le considera el drama más importante de nuestra época colonial, una pieza que por muchas de sus características inauguró una etapa de producción que se extendió hasta bien entrado el siglo XIX. Su autor, fray Felipe de Jesús, posiblemente de apellido Ricaurte, fue franciscano del convento de Cartagena y misionero en el Chocó.Poema comico. No se conquistan las almas con violencias. Triunfo de la religión y prodigios del valor... - Fray Felipe de Jesús, manuscrito, 1789. 

Según Héctor H. Orjuela, fray Felipe se declaró enemigo del gusto neoclásico de origen francés (en buena parte cargado de referencias mitológica); a la vez, se adhirió teóricamente a los modelos del Siglo de Oro español. El lenguaje claro y sencillo que empleó, lo mismo que la carencia de tropos y otras figuras barrocas, lo colocaron de inmediato en la corriente de la que pretendía alejarse. Junto con ello, la desbordada y manifiesta admiración por el paisaje y la naturaleza americanos lo convirtieron en un antecesor de la nueva dramaturgia de espíritu americanista que se forma bajo el influjo de la Ilustración y empata con el Romanticismo.

Según Orjuela, el poema resulta muy extenso para ser representado, pero al menos cinco de sus actos guardan unidad dramática. A su manera de ver, el Poema cómico es una verdadera obra de crítica social, que asume “la defensa de los aborígenes con base en las ideas lascasianas y el enjuiciamiento de la problemática del indígena tal como la percibían los misioneros y los intelectuales de la Ilustración”. Concluye finalmente: “Una cosa es evidente: que hasta la fecha no se conoce un drama que puede equiparársele en nuestro teatro colonial”.

Teatro Colón
Teatro Colón, Bogotá. 
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El Coliseo Ramírez

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Por iniciativa de un acaudalado comerciante, Tomás Ramírez, Santafé de Bogotá tuvo por fin un teatro a partir de 1792. Los planos de la obra y su edificación fueron dirigidos por el ingeniero Esquiaqui, el mismo que levantó el primer plano de la capital y trazó la carretera hasta el Puente del Común.

La estructura, en sólida mampostería, contaba con una platea en forma de herradura y tres clases de palcos. La iluminación consistía en arañas de lata atiborradas de velas de cebo, que en algunos lugares del local llovían derretidas sobre el público. Se le bautizó el Coliseo Ramírez; más tarde, en el siglo XIX, se le llamó Coliseo Maldonado. Sobre sus ruinas se edificó el Teatro Colón.

Aunque desde el comienzo contó con el beneplácito de las autoridades virreinales, que veían en la actividad teatral una forma de cambiar las mentalidades y las costumbres, el coliseo fue construido en medio de controversias con personas conservadoras que lo miraban como un posible foco de escándalos y corrupción. Se dice que a Tomás Ramírez llegaron incluso a ofrecerle la restitución del dinero invertido a cambio de que renunciara a su iniciativa. Pese a esta oposición, el coliseo abrió sus puertas en 1792 con la representación de una compañía española integrada por seis actores, seis actrices y un pequeño elenco de músicos. Esta misma compañía repitió temporadas en 1793, 1795 y 1798.

El coliseo se convirtió en centro de una notable actividad cultural y en imprescindible lugar de encuentro y distracción de todas las clases sociales. Se dice que en sus pasillos se codeaban damas y sirvientas, caballeros y plebe, como en un anticipado ensayo de democracia. Entre 1792 y 1795 se llevaron a cabo 39 funciones.

El público se aficionó sin remedio a la actividad teatral. Ante la quiebra sufrida por Ramírez, el gobierno virreinal no vaciló en poner en venta cien acciones a $50 cada una, con el objeto de mantener abierto el local. Con el mismo objeto fue creada una junta.

Directores y actrices gozaron de fama en la ciudad. Algunos de ellos se establecieron en forma permanente. Muy pronto un grupo de dramaturgos nacionales, la mayoría miembros de la tertulia del Buen Gusto, representaron en el coliseo. Sus obras, en particular las de José María Salazar, José Miguel Montalvo y José Fernández Madrid, concebidas en los moldes neoclásicos, expresaron sin sombra de dudas la oposición americana al mundo colonial español. La tragedia fue el género escogido como expresión de este sentimiento.

Documentos relacionados 

Señor govr. y comte. gral - Rafael Antonio Tatis, manuscrito, 1781?. 

Auto realizado por Rafael Antonio Tatis, administrador del hospital de San Lázaro, ante el señor gobernador y comandante general, en donde se solicita dispensar al hospital de franquear la diversión de los caballeros regidores en el Coliseo.

Cuaderno en que se manifiestan las cuentas de los productos del coliseo de esta capital, divididas por menor en cuatro temporadas - manuscrito, 1793-1795. 

Solicitud de don José Tomás Ramírez y don José Dionisio del Villar para que se les conceda permiso para establecer una casa de coliseo (teatro) en esta ciudad. Santafé, 1793 - José Tomás Ramírez y José Dionisio del Villar, manuscrito, 1793. 

"Pérdidas" - Correo Curioso, N° 12, martes 5 de mayo de 1801, página 48. 

Aviso por medio del cual se ofrece una recompenza a quien encuentre un zarcillo de oro perdido en una función de títeres llevada a cabo en el Coliseo.

Papel periódico de la ciudad de Santafé No. 42- Manuel del Socorro Rodríguez et al., Bogotá, 1791. Disponible en la biblioteca digital de la BLAA. 

El contenido de este número del periódico consiste en la transcripción de la Loa que precedió a la "tragedia prosaica intitulada: el Delincuente honrado" y de la que antecedió "la tragedia española de Don Vicente García de la Huerta intitulada: La Raquel".