Primera página del "Yndice albabetico de los libros de la Biblioteca pública de la Ciudad de Santa Fe de Bogotá"

El Índice de los libros de la Biblioteca Pública de la ciudad de Santa Fe de Bogotá, año de 1823 es un listado de los libros existentes en la Biblioteca Nacional, en 1823, cuando ejercía como director de la biblioteca Vicente Nariño Ortega, hijo de Antonio Nariño.

Está organizado temáticamente: siete temas están relacionados con religión, cuatro con lenguas y literatura, y el resto son derecho, política, medicina, historia y filosofía. La obra es manuscrita y consta de 197 folios. En muchos casos no se escribió el título ni el año de la obra, sino únicamente su autor. Termina con la frase “Laus Deo, et B. Virgini Maria” (Alabado sea Dios y la beatísima Virgen María), lo que permite inferir la importancia de la religión durante la Independencia. Una nota en la última hoja reza: “Libros remitidos por el Sr. Rector de esta Universidad con fecha 28 de enero de 1848”; es decir, para ese momento esta obra aún era utilizada como inventario y referencia. De las quince obras que entraron, a penas una trata sobre religión, siete se dedican a temas náuticos, y las demás ofrecen una variedad de temas como filosofía, literatura, física, química y minería.

En 1822, Francisco de Paula Santander ordenó la incorporación de los libros de José Celestino Mutis a la Biblioteca y el traslado de esta al Edificio de la Aulas (actual Museo de Arte Colonial). En 1823, el Gobierno decretó que los libros de los Capuchinos –quienes huyeron en 1819 antes de que Bolívar entrara a Bogotá– que no habían ingresaron al Colegio de Ordenados se destinaran a la Biblioteca. Estos procesos provocaron un reacomodamiento de los libros, lo que motivó la elaboración de este Índice, para incluir los nuevos libros e inventariar los que ya estaban. Lo más probable es que para la reapertura de la Biblioteca, el 25 de diciembre de 1823, este ya había sido escrito.     

La Biblioteca Nacional posee varias piezas similares. Por ejemplo, el inventario de la biblioteca del Colegio Máximo tras la expulsión de los Jesuitas en 1767, el índice de los libros de la Real Biblioteca de Santafé de Bogotá (1776), el inventario del Convento de la Librería de San Agustín (1789) y los catálogos de la biblioteca personal del coronel Anselmo Pineda. Estas obras son claves para entender la organización y composición de una biblioteca en los siglos XVIII, XIX y XX; pues a través de ellas se pueden conocer los autores y las obras que se leían, así como los temas más relevantes.

No es casual que este índice haya sido escogido como pieza del mes, ya que en los próximos meses la Biblioteca Nacional iniciará un inventario general de sus colecciones, en el cual, durante ocho meses, 150 personas estarán cotejando uno a uno cada material con el registro existente en el catálogo virtual, de esta forma se sabrá con exactitud la cantidad de títulos y ejemplares que posee esta institución.autores y las obras que se leían, así como los temas más relevantes.

Puede ver el inventario AQUÍ.

Robinson López A.
Historiador de la Universidad Nacional de Colombia
Grupo de Colecciones