El 1 de julio de 1819 el ejército libertador inicia el ascenso al páramo de Pisba. Esta expedición fue una jugada estratégica del Libertador. Sin embargo, los valientes soldados patriotas pagaron un precio muy alto intentando buscar la gloria para la patria. Luego de abandonar a Paya, iniciaron el ascenso al páramo de Pisba, el 1 de julio de 1819, el General Francisco de Paula Santander expresó: “Tiemblo al recordarme del lastimoso estado en que yo he visto a este ejército que nos ha restituido la vida. Un número considerable de soldados quedaron muertos debido al rigor del frío en el páramo de Pisba. Un número mayor había llenado los hospitales, y el resto de la tropa no podía hacer la más pequeña marcha. Los cuerpos de caballería, en cuya audacia estaba cifrada una gran parte de nuestra confianza, venían sin caballo y sin montura, porque en la alternativa de morir víctimas del frío, los soldados prefirieron encontrarse con el enemigo en cualquier estado. Este ejército era, en una palabra, un cuerpo moribundo.” Disponible en línea un episodio de la radionovela Por aquí pasó Bolívar: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/sonoro/7132_poraquipasobolivarpisbasocha_ladoa.mp3

El 1 de julio de 1830 Bolívar recibe la noticia del asesinato del  general Sucre. El mariscal Antonio José de Sucre fue asesinado el 4 de junio, y Bolívar, utilizó una de sus expresiones más famosas en conmemoración a un hombre que fue considerado como un ejemplo moral -un hombre ejemplar caído a manos de la traición- y el general libertador, en su profundo dolor, proclama, cuando se dirigía a Europa  por la vía de Barranquilla, cuando se había desprendido del mando de la nación: “Santo Dios; se ha derramado la sangre de Abel”.  Este sangriento e infortunado episodio pareció haber afectado los días de vida que le quedaban al Libertador, pues influyó notablemente en el estado de su salud. El general Bolívar consideraba a Sucre apto para todas las comisiones delicadas y trascendentales, encontrando en él a un gran militar, a un hombre de honor capaz de comprender toda la extensión de sus deberes y de sus responsabilidades. El equilibrio de las facultades con que contaba Sucre le hizo el hombre de confianza del libertador, ya fuera para las acciones de guerra decisivas en la campaña de la independencia, pero también para las misiones políticas que requerían de mayor tacto y mejor conocimiento de los hombres y de las situaciones. La Biblioteca Nacional de Colombia se enorgullece de presentar el Manifiesto que hace el gobierno del sur sobre la muerte del mariscal de Ayacucho, el cual encuentran disponible como recurso electrónico: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/fpineda/fpineda_716_pza20.pdf

El 3 de julio de 1810 el cabildo de Cali levanta una junta y un acta de emancipación. La ciudad de Cali había declarado su independencia 17 días antes que la ciudad de Santa Fe la proclamara; su regidor Joaquín Caycedo y Cuero levantó un acta donde se declaró la emancipación de la región. Este documento fue enviado a Santa Fe, pero permaneció perdido por más de 180 años en la capital Neogranadina cuando ya se había establecido el nuevo orden; finalmente el acta de independencia se encontró en el Archivo Nacional (Archivo Anexo de la colonia, Fondo gobierno, tomo 18, folios 886-899) producto de la investigación de Jorge Tomás Uribe Ángel, gracias al apoyo del director de Instituto Colombiano de Cultura Hispánica William Jaramillo Mejía. El facsimilar editado en 1992 por esta institución se encuentra disponible para consulta en la Sala Daniel Samper y constituye el mejor testimonio de la participación de Cali junto a Cartagena, Pamplona y el Socorro, en los pronunciamientos políticos que culminaron con la revolución de 1810.

El 4 de julio de  1810 la población de Pamplona forma una junta y declara su independencia. Una oleada de manifestaciones contra el régimen monárquico se vivió durante el mes de julio en todo el territorio del Nuevo Reino de Granada. Y bajo la necesidad, Pamplona explotó en esta fecha. Derrocado el representante de la Corona, después de una serie de incidentes que despertaron la necesidad de abolir el colonialismo, que oprimía al pueblo Neogranadino, fue nombrada una junta de gobierno en su reemplazo y dispuesta el acta de emancipación el 31 de julio. El mismo general Simón Bolívar calificó a Pamplona como «Ciudad Patriota»

El 6 de julio de 1815 la provincia de Antioquia expide nueva Constitución. El gobernador Dionisio Tejada sancionó una nueva carta política para esta región de la Nueva Granada. Expedida por una convención constituyente en la población de Envigado, la carta política de Antioquia contenía en su estructura una hábil combinación de las dos soberanías: la nacional y la provincial. Estableció una sola cámara para que desempeñara las funciones del legislativo. Esta constitución no tuvo vigencia, debido a los disturbios presentados por la ocupación de la reconquista española. La Biblioteca Nacional de Colombia divulga la Constitución provisional de Antioquia a través de su Biblioteca Digital:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/fsacosta/fsacosta_110_cpta1.pdf

El 10 de julio de 1810 la población de Socorro forma una junta y declara su independencia. La población santandereana del Socorro dio ejemplo de rebeldía contra el gobierno realista diez días antes de que sucediera la revolución en Santa Fe. Es necesario recordar que 29 años atrás allí surgió el movimiento de protesta más importante durante la Colonia, la Insurrección comunera. A continuación se transcribe un fragmento del Acta de formación de la Junta de la Villa del Socorro (11 de julio de 1810), esta acta fue publicada en el Papel Periódico Ilustrado (Bogotá) y recogida por José María Samper en su Historia Crítica del Derecho Constitucional colombiano desde 1810 hasta 1886:

“ […] hallándonos unidos por estrechos vínculos de fraternidad con los ilustres cabildos de las muy nobles y leales ciudad de Vélez y Villa de San Gil, y siendo comunes nuestros intereses por la respectiva situación geográfica, determinó el cabildo que se  comunique esta acta a dichos ilustres cabildos, convidándolos a que manden dos diputados para deliberar sobre el plan y modo de gobierno que debemos establecer, y tomando desde ahora las medidas más activas contra la agresión que se espera de parte de la fuerza militar que tiene el virrey en Santa Fe, en cuya lucha el pueblo del Socorro saldrá gloriosamente, mediante la justicia de su causa, el valor y la unión de sus habitantes, que en 24 horas derribaron la tiranía de José Valdés, sostenida con tanto ardor por el jefe del Reino.”

El 14 de julio de 1811 Antonio Nariño publica La Bagatela. Este periódico es considerado como el segundo periódico de carácter político en el país, después del Diario del sabio Francisco José de Caldas. La Bagatela contó con gran acogida entre la sociedad santafereña, en especial entre quienes seguían los argumentos centralistas de Nariño. Tuvo una vida editorial de 38 números y acá destacamos principalmente la publicación del 21 de julio en el número 2, pues allí Antonio Nariño discute la “libertad de imprenta” del gobierno de Jorge Tadeo Lozano. Se puede leer en sus páginas:

“Es cosa bien sabida que cuando se quiere prohibir indirectamente un género, no hay método más sencillo que recargarlo de impuestos. Aquí se sabe lo que cuentas el papel y la mano de obra de los impresores […] De aquí nace en mucha parte que no veamos en la capital de Cundinamarca, después de haber proclamado una absoluta libertad de imprenta, más que un Semanario Ministerial para don Josef Azevedo Gómez y ahora que querían aparecerse estas Bagatelas, antes de vender el primer exemplar, me quita el gobierno 20; es decir 20 reales semanales, con que hay para hacer mi pobre mercado, y que el año componen la suma de 130 pesos; ¡contribución espantosa para un miserable periódico y mucha más para su autor”

Este número puede consultarse en línea haciendo click en el siguiente link: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/hemerografico/ps19_labagatela_1811_pte1.pdf

El 15 de julio de 1815 es sancionado plan de reforma de la Constitución de Cundinamarca expedida en 1812. La Constitución de Cundinamarca lleva las firmas del vicepresidente del Colegio electoral, Pedro de la Lastra, del designado, Juan Antonio García, y del secretario Pedro María Ronderos. Esta serie de reformas establecieron, entre otras novedades, la creación de  un cuerpo legislativo y censorio, integrado por cinco individuos mayores de 25 años, y el poder ejecutivo estaría presidido por un gobernador, quien sería nombrado por el Colegio Electoral, con derecho a reelección, “Su primera atención la pondrá en fijar una sola opinión, extinguiendo partidos y velando sobre el castigo de cuentos promuevan divisiones, como enemigos de la independencia”. En línea se encuentra el recurso digital del Plan de reforma, o revisión de la Constitución de la Provincia de Cundinamarca del año de 1812: sancionado por el serenísimo colegio revisor y electoral de la misma, en sesiones tenidas desde el mes de junio hasta el trece de julio de 1815:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/digitalizados/fpineda_150_pza7.pdf

El 16 de julio de 1813 el Colegio Electoral de Cundinamarca declara su independencia absoluta. Mediante las Actas del serenísimo Colegio Constituyente y electoral de la Provincia de Cundinamarca se constituyen el Colegio Electoral de Cundinamarca, dicho establecimiento surgió por iniciativa de Antonio Nariño: “En presencia de Dios y bajo la protección de la Inmaculada Concepción de María, declaramos y publicamos solemnemente que Cundinamarca es un Estado libre e independiente, separado para siempre de la corona y el gobierno de España”. Se encuentra disponible en línea:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/digitalizados/fpineda_150_pza4.pdf

El 19 de julio de 1810 Los criollos de Santa Fe preparan reyerta en el Observatorio Astronómico. En el evento histórico conocido como “la conjuración del Observatorio” Camilo Torres, Francisco José de Caldas, Joaquín Camacho, José Acevedo y Gómez, José María Carbonell, y otros más se reunieron, sigilosamente, en la noche del jueves 19 de julio de 1819, en las habitaciones de Caldas en el Observatorio astronómico. El motivo era aprovechar que en Santa Fe,  mientras transcurría un día de mercado se iniciara la revuelta que tanto esperaban: “Los conjurados en la mañana del 20 de julio acudieron por última vez al Virrey para recordarle que estaba cansado, el ilustre ayuntamiento, de pasarle oficios respetuosos en que hacía ver la desconfianza de  los pueblos para con los funcionarios del Gobierno, de recordarle las medidas que había tomado las provincias de Cartagena, Pamplona y últimamente Socorro en sus gobernadores y corregidores, y de pedirles una junta compuesta de los diputados de los cabildos del Reino, le mandó el día 20 de Julio, entre 10 y 11 de la mañana, una Diputación para conferenciar verbalmente sobre las medidas que debían tomarse en circunstancias tan urgentes y tan críticas. Al ser ignorados, una hora después se da la riña en la casa de González Llorente.”

El 20 de julio de 1810 Santa Fe forma una junta y estalla el grito de independencia en Santa Fe. Aunque la emancipación definitiva llegaría nueve años después, este día causó una fractura entre los españoles y los criollos. La comedia la montarían alrededor de Antonio Villavicencio y el agasajo que habrían prodigarle, y de un español José Gonzales Llorente que tenía una tienda en la Plaza mayor, a quién irían a pedirle prestado, a medio día, un florero para adornar la mesa. Antonio Villavicencio iba a ser homenajeado por los principales santafereños con una comida, lo cual fue visto con desconfianza por los españoles opuestos a la corriente reformadora representada por Camilo Torres, Miguel de Pombo, Francisco José de Caldas, y otros muchos vecinos importantes de la capital. Cuando el santafereño don Francisco Morales acudió a la tienda del español José Llorente a pedirle un florero para adornar la mesa del banquete, prorrumpió el español en palabras injuriosas para los hombres nacidos en América; Morales le increpó y se abalanzó para castigarlo con un bastón. Pasaban muchas gentes por la primera calle real, pues era día de mercado y la chispa incendió el Virreinato. El 20 de julio de 1810, un movimiento popular impuso en la capital de la Nueva Granada una Junta Suprema compuesta por criollos, la cual reemplazó al gobierno del Virrey y de la Real Audiencia. Esta junta, presidida al principio por el Virrey, proclamó fidelidad al Rey Fernando VII pero justificó su existencia a nombre del revolucionario concepto democrático de la soberanía popular, el cual quedó plasmado en el acta del 20 de julio de 1810. La importancia del movimiento de Santa Fe radica en que este se realizó no contra autoridades locales, como los movimientos de Cartagena, Pamplona y Socorro, sino contra la Real Audiencia y el virrey, máximas autoridades coloniales de la Nueva Granada. Ese altercado originó, esa misma noche, la creación de una junta de gobierno en Santa Fe, hecho que influiría el proceso de independencia de la Nueva Granada. José María Quijano Wallis narra en el Papel Periódico Ilustrado (1 de febrero de  1882, p. 137):

“Queremos recordar un incidente que tuvo lugar dos noches antes del 20 de julio en la casa de [Camilo] Torres, que se  nos ha referido por testigos presenciales y que no registra nuestra historia. Caldas y Torres, los Gutierrez [Frutos Joaquín y José Gregorio], Acevedo, Pombo, Camacho y otros notables patriotas, reunianse por la noche en los días que precedieron al 20 de julio, en el Observatorio astronómico y en la casa de Torres, vecina de aquel edificio, que es la misma que ocupa hoy su familia. Allí departían en el sigilo de intimas conferencias sobre la política de España y sobre la suerte de su patria […] Juntos una noche en casa de Torres, se trató del plan revolucionario preparado para la llegada del comisario regio Villavicencio. Hízose la exposición de los preparativos y de los medios con que contaban para llevar a cabo la revolución. – Y bien, dijo D. Camilo Torres, todo está preparado, todo está bueno; peor para asegurar el éxito, es necesario que la chispa incendiaria parta del vivac enemigo, y ¿quién le pone el cascabel al gato? – Yo, contestó Francisco Morales, acentuando su afirmación con una palabra y un gesto enérgicos. Tenía el pensamiento que realizó, a saber: provocar el carácter irascible de D. José Llorente, que era el español más pudiente y arrogante del comercio de Bogotá. Así se realizó el 20 de julio de nuestra revolución”.

Adicionalmente, el lector encontrará el diálogo dramático en tres cuadros La aurora de la Libertad: Escenas del 20 y 21 de julio de 1810 en Santafé, disponible en línea: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/digitalizados/miscelanea_jas_61_pza6.pdf

El 21 de julio de 1810 Santa Fe jura lealtad a La Regencia y se suscribe el acta de independencia. En el amanecer, destacadas personalidades de la ciudad firmaron un documento escrito por José Acevedo y Gómez que estableció la Junta de Gobierno la cual debería regir los destinos políticos hasta que fuese expedida la primera constitución. En aquella ocasión fue elegido presidente de la Junta Suprema el virrey Antonio Amar y Borbón, y como vicepresidente el entonces alcalde de Santa Fe, José Miguel Pey. Dentro de las peculiaridades de este documento se encuentra la petición para que el rey de España, Fernando VII, viniera a gobernar la capital del Nuevo Reino de Granada. El acta reconoció la soberanía del rey pero hizo ver que el pueblo entraba a ejercitar su soberanía propia como núcleo de sus propios intereses y de sus propias aspiraciones. El desconocimiento de la persona del Rey sólo se verificó más tarde, cuando los acontecimientos sociales así lo determinaron y exigieron. Disponible en línea:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/digitalizados/fpineda_116_pza2.pdf

El 21 de julio de 1810 el ex Virrey Antonio Amar y Borbón presta juramento ante la nueva junta de gobierno. “El 21 de julio a las 8: 30 de la mañana se reunieron los vocales en la Casa de consistorial y formados en dos alas pasaron al palacio del ex Virrey a recibirle como presidente, el juramento de fidelidad y obediencia”. El fragmento anterior fue publicado por Francisco José de Caldas en su periódico Diario político de Santa Fe. De un día a otro se cambiaron las instituciones en el Nuevo Reino de Granada, la insurrección del día anterior dio sus frutos. Se inició un nuevo periodo para la patria, en el acto mencionado que en cierta forma marcó el camino hacia la independencia, también estuvo presente el jefe del Batallón auxiliar, Juan de Sámano, quién prestó el juramento a regañadientes, según la fuente citada. Disponible en línea:

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/fpineda/fpineda_184_pza6.pdf

El 21 de julio de 1821 el Congreso de Cúcuta expidió la Ley de libertad de partos. Dicha ordenanza dictaminó que los hijos de esclavos nacidos a partir de la fecha serían libres en todo el territorio nacional. Así mismo, se hizo efectiva la aparente iniciativa del Libertador de abolir la esclavitud en el menor tiempo posible, pero las diferentes circunstancias políticas no lo permitieron hasta 1851. La Ley estableció, también, la prohibición del tráfico de esclavos y estableció juntas de manumisión, las cuales, en el mes de diciembre siguiente, otorgaron la libertad a un número considerable de esclavos en todo el territorio colombiano: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/fpineda/fpineda_687_pza8.pdf

El 22 de julio de 1810 la Junta Suprema reemplaza a la Audiencia. Al caer el sistema colonial, sus instituciones fueron derogadas. Es así como la Audiencia, creada para el Nuevo Reino de Granada, por el emperador Carlos V en 1549, con la finalidad de administrar justicia, debía cesar en sus funciones. La Audiencia, ya sin ninguna facultad para administrar justicia, fue reemplazada por la Junta Suprema de Gobierno, creada al amanecer del 21 de julio. Ésta se encargó desde el 22 de administrar justicia, dentro del nuevo régimen, en el Nuevo Reino de Granada. Al respecto, se puede consultar el siguiente documento: La conducta del Gobierno de la Provincia de Santafé para con el Congreso y la de éste para con el Gobierno de la Provincia de Santafé

http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/fpineda/fpineda_573_fol151_157.pdf.

El 23 de julio de 1810 se conforma el primer batallón patriota. Con el nombre de Batallón voluntarios de la guardia nacional surgió, en Santa Fe, el primer contingente destinado a defender con las armas los logros políticos obtenidos desde el 20 de julio, con la caída de las instituciones coloniales. Para comandar este escuadrón fueron nombrados el teniente coronel Antonio Baraya y el sargento mayor Joaquín Ricaurte y Torrijos. Aprovechando el momento de fervor patriótico que se vivió en la capital del Nuevo Reino de Granada, numerosos jóvenes, que por entonces adelantaban estudios en los principales colegios de la ciudad, abandonaron los claustros para engrosar filas. En este contingente iniciaron la carrera militar la mayoría de los próceres que contribuyeron a la independencia de nuestra patria y que también ofrendaron su vida por esa ansiada emancipación.

El 24 de julio de 1783 Nace en Caracas, Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Ponte Palacios. Perteneció a una familia española avecinada en la capitanía General de Venezuela desde hacía muchos años, y cuyo tronco tenía su asiento en la puebla Bolívar, en Vizcaya. Su educación fue igual a las de los jóvenes de las principales familias españolas en América y por esa razón registraron su nombre las listas de oficiales del Rey.  Elegido presidente de Colombia  por el Congreso de Angostura en 1819. Reasumió el mando en 1826 luego de conseguir la independencia de Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia. Y a comienzos de 1830 renunció definitivamente al mando. Sus padres: Juan Vicente Bolívar y Ponte- marqués de San Luis, caballero de Santiago y coronel de las milicias del valle de Aragua- y María de la Concepción Palacios y Blanco. Hoy la historia lo recuerda como el hombre más grande de América, huérfano a los pocos años de vida, juró liberar a su patria y por ella entregó su vida y su fortuna. Murió en la quinta de San Pedro de Alejandrino, cerca de Santa Marta, el 17 de diciembre de 1830.

El 25 de julio de 1819 el Libertador Simón Bolívar decreta reclutamiento forzoso en Duitama. Ese día expidió un decreto mediante el cual ordenó que todos los hombres entre los 15 y los 40 años de esas que no se presentaran a integrar el ejército fueran fusilados. Fue una medida drástica, pero Bolívar no tuvo otra alternativa en su avance hacia Santa Fe para conseguir una victoria definitiva. Las fuerzas patriotas, a pesar de su optimismo, se encontraban mermadas. El ascenso al páramo de Pisba dejó incontables muertos y la batalla del pantano de Vargas, que a pesar de haber sido ganada por el escuadrón patriota, propició sensibles bajas en las huellas libertadoras. Por tal razón, el Libertador no tuvo otra alternativa: decretar el reclutamiento forzoso.

El 26 de julio de 1810 la Junta suprema de gobierno plantea movimiento autonomista. Mediante un acta expedida ese día la Junta que desde el 20 de julio había reemplazado al Virreinato, se declaró independiente del Consejo de Regencia. Con esta decisión  quedaron eliminados todos los cargos que desempeñaban los funcionarios del anterior sistema de gobierno. Fue solucionada, de esta manera, la determinación del acta del 21 de julio anterior, documento que estableció el sometimiento a la Suprema Junta de Regencia, la cual funcionaba en España. Con esta decisión se dio un paso más en busca de la autonomía plena, pero se seguían conservando estos territorios para que los gobernase Fernando VII, Rey de España.

El 26 de julio de 1810 la Junta Suprema de la capital se vio obligada a revocar el reconocimiento a la Regencia de España y a proclamar su fidelidad hacia el Rey Fernando VII. De no haberlo hecho así, hubiera tenido que reconocer al nuevo virrey Francisco Vanegas, que el Consejo de Regencia había designado para la Nueva Granada, e imponerlo al pueblo, que no estaba dispuesto a aceptar más virreyes. Así, el movimiento patriota de Santa Fe empezó a encaminarse hacia la emancipación, contra la voluntad  de un gran sector de criollos.

El 29 de julio de 1810 la Junta Suprema de Gobierno convocó al Congreso de las Provincias del Nuevo Reino de Granada, con el propósito de definir el problema de autoridad en todo el territorio granadino. Derrocado el sistema colonial, el cuerpo ejecutivo que regía temporalmente los destinos de la nación se amparaba para tomar dicha decisión en una de las cláusulas del Acta de independencia firmada en la madrugada del 21 de julio, en la que autorizaba a la Junta para convocar un congreso de diputados de las provincias, a fin de que expidiese una constitución sobre las bases de libertad e independencia en cada una de ellas, ligadas únicamente por el sistema federativo.

 

Referencias consultadas

Flores, Zoilo (1869). Efemérides americanas: precedidas de un bosquejo histórico sobre el descubrimiento, la conquista y la guerra de la independencia de la América Española. Bogotá: Imprenta de El Progreso. [BNC: VFDU1-1424; Miscelánea J.A.S. 428; F. PINEDA 300; recurso electrónico: http://www.bibliotecanacional.gov.co/recursos_user/digitalizados/fpineda_300.pdf]

Mejía Villa, Pedro María (1996). Mil y una fechas de Colombia. Bogotá: Castillo Editorial Ltda. [BNC: R 986.100202 M484M]

Gutiérrez, Eugenio y Urrego, Miguel Angel (1995). 1001 cosas sobre la historia de Colombia que todos debemos saber. Bogotá: Intermedio editores. [BNC: R 986.1 G974]

Gutierrez, Alberto (1915). La muerte de Abel. La Paz: Imprenta Velarde. [BNC: A 29942]

Instituto Colombiano de Cultura Hispánica (1992). Acta de independencia de Santiago de Cali, 3 de julio 1810. [BNC: D143]

Angel, Eduardo (2010). El oidor catalán: Don Juan Bastús y Faya. Bogotá: Instituto de investigaciones culturales y científicas. [BNC: A10523]

Quintero Montiel, Inés y Martínez Garnica, Armando [eds.] (2008). Bucaramanga Actas de formación de juntas y declaraciones de independencia (1809-1822). Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander. [BNC: A 92080]

Pareja Ortiz, Manuel. (2013) Testigos y testimonios del 20 de julio de 1810. Bogotá: Universidad de la Sabana. [BNC: A 138419]