Eduardo Caballero Calderón en Tipacoque, ca. 1970.
Eduardo Caballero Calderón en Tipacoque, ca. 1970.
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Hombre público

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La vocación de servicio público no sólo fue para Eduardo Caballero Calderón una manera de conseguir el sustento sino la de creer en las instituciones como posibilidad de acción política concreta. Su carrera comenzó en 1933 cuando el presidente Enrique Olaya Herrera lo nombró diputado a la Asamblea de Boyacá. En 1934 se convirtió en jefe de información, prensa y propaganda del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Su primer cargo en el cuerpo diplomático fue el de secretario de la Embajada de Colombia en Lima (entre 1939 y 1941). En 1942 con el poeta Eduardo Carranza y con Rafael Guizado fundó la Alianza Nacional Revolucionaria (ANR). Formó parte de la Asamblea de Cundinamarca, en 1943, como diputado.

En 1949 trabajó en la Registraduría Nacional, cedulando colombianos en las diversas regiones del país. Entre 1958 y 1961 fue representante a la Cámara por el Departamento de Boyacá.

El municipio de Tipacoque, creado en 1969, durante el gobierno de Carlos Lleras Restrepo, del que Caballero Calderón no sólo fue su primer alcalde, sino su inspirador, fue su empresa más arriesgada y decidida. Aunque su labor fue notable, su sueño tal vez tenía más que ver con el de su admirado Alonso Quijano, el de gobernar ya no una isla como Barataria, sino un pueblo colombiano, boyacense, que cargaba el estigma de ser el único pueblo liberal al lado del conservador Soatá, e impulsar una vida digna para los hombres de la tierra.

La vida de servicio público de Eduardo Caballero Calderón (al igual que la de periodista, escritor y promotor cultural) fue la de un hombre comprometido con los demás, un hombre que antepuso a los intereses individuales el bien colectivo; que obró con la lucidez y la temperancia de un hombre crítico con el poder y noble con el pueblo.