Grabado de instrumentos médicos
Grabado que representa instrumentos médicos, siglo XVIII. 
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Ciencia en el siglo XVIII

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En el virreinato de la Nueva Granada, el pensamiento ilustrado se inauguró cuando José Celestino Mutis abrió la cátedra de matemáticas en el Colegio Mayor del Rosario en 1763. Era la primera vez que se enseñaba la física de Newton y las teorías astronómicas de Copérnico. En este sentido, las ciencias fueron una de las más importantes transformaciones que tuvieron lugar en el siglo XVIII.

El ascenso del pensamiento ilustrado valoró la importancia de la geografía, la botánica, la astronomía, la medicina y la biología, entre otras nacientes ciencias. La Ilustración continuó circulando en el Nuevo Reino de Granada en la segunda mitad del siglo XVIII mediante la propagación de libros, cartas y viajeros. La preocupación por conocer el medio geográfico, sus animales y plantas; el empleo de productos naturales para la medicina o la observación astronómica, permitieron que se comenzara a producir textos de ciencia, especialmente entre criollos.

Para entonces, las expediciones científicas se convirtieron en un objetivo prioritario de los imperios europeos, pues, bajo las nuevas teorías ilustradas, conocer y dominar la naturaleza facilitaba el control de las culturas y, por supuesto, el incremento del poder económico y político. Se buscaba llevar a cabo una explotación más eficaz de la riqueza natural de las colonias. La corona española promovió expediciones botánicas en muchos de sus reinos con el fin de investigar nuevas plantas y sus aplicaciones medicinales y comerciales, lo que implicaba recolectar, clasificar y pintar las nuevas especies. Muchas publicaciones neogranadinas estaban relacionadas con la Expedición Botánica que encabezó José Celestino Mutis, cuyos resultados también se publicaron en los periódicos que aparecían en aquel momento, especialmente en elSemanario del Nuevo Reino de Granada.

Documentos relacionados 

El Orinoco ilustrado: historia natural, civil y geographica, de este gran río y de sus caudalosas vertientes - José Gumilla, Madrid, por Manuel Fernández, 1741. 

La perla de la América, provincia de Santa Marta: reconocida, observada, y expuesta en discursos históricos - Antonio Julián, Madrid, por Antonio de Sancha, 1767.
 
Libro que informa a la corona de España sobre el estado de las naciones indias, sobre las rutas y el estado del comercio en el Nuevo Reino de Granada. El motivo del autor es reestablecer el comercio entre España y su colonia y que se detenga la comunicación entre las naciones llamadas "extrangeras" con las colonias españolas y las alianzas de éstas con las naciones indias.

Noticia individual de las poblaciones nuevamente fundadas en la Provincia de Cartagena - Antonio de la Torre y Miranda, Puerto de Santa María, por Don Luis de Luque y Leyva, 1794.

Descripción de una turma silvestre tan útil como las que se cultivan, pero enteramente desconocida de las gentes, y tal vez ignorada de los botánicos - Eloy de Valenzuela, Cartagena?, s.n, 1809.

Salinas de Zipaquirá - Manuel María Quijano, Bogotá, por Juan Nepomuceno Barros, 1830.

Discurso pronunciado por D. Lino de Pombo O.Donnell en el Colegio Mayor del Rosario de Santafé, dedicando varias tésis de geografía astronómica y descriptiva - Lino de Pombo, Bogotá, Imprenta patriótica por Nicolás Calvo Quixano, 1811.

Memoria sobre el cultivo del maíz en Antioquia, gregorio Gutiérrez Gonzáles, s.I., s.n, 18..?.

Almanaque para el año de 1811: calculado para el Nuevo Reyno de Granada - Francisco José de Caldas, Bogotá, Imprenta patriótica, 1810.

Noticias varias sobre las quinas oficinales: sus especies, virtudes, usos, comercio, cultivo, acópios, de sus erxtractos y su descripción botánica - Cartagena, s.n., 1806?.

Método general para curar las viruelas - Bogotá, Imprenta Real de don Antonio Espinosa de los Monteros, 1782. 

Método revisado por José Celestino Mutis, en el cual se aconseja el uso de ciertos remedios sencillos para producir vómito, poco encierro, poco abrigo a la hora calenturas, baños de agua tibia, y la abstinecia de una serie de remedios que no sirven si no para causar el empeoramiento y la muerte por viruelas.

Instrucción sobre las precauciones, que deben observarse en la práctica de la inoculación de las viruelas - Imprenta Real de don Antonio Espinosa de los Monteros, 1783.
 
Adevertencias de cómo deben ser inoculadas las viruelas con el objeto de ahorrar lagrimas a las familias y aumentar la población. Se tiene en cuenta la edad de los infectados, usar viruelas benignas para contagiar viruelas malignas con la materia, y una serie de métodos e instrucciones que se hacen necesarias por la falta de profesores o médicos. Así una familia puede practicar esta inoculación.

Ensayo de una memoria sobre un nuevo método de medir las montañas por medio del termómetro y el agua hirviendo: seguido de un apéndice que contiene algunas observaciones muy importantes y útiles para la mejor inteligenicia de dicha memoria - Francisco José de Caldas, Burdeos, Imprenta de Lawalle joven y sobrino, 1819.