Artistas

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En este proyecto de “Recuperación de la Memoria del Cine Experimental en Colombia”, adjuntamos información sobre algunos artistas colombianos que se valen de la tecnología o de dispositivos innovadores para crear obras de arte.

Artistas - Artistas mas recientes

 

 
 
 

JOSÉ A. RESTREPO
Nuevas consideraciones de la
imagen
2007

 

 

MIGUEL ANGEL ROJAS
Borde de pánico
2004

 

FRANCOIS BUCHER
White Balance
2002

 
 
 
 

WILSON DÍAZ
Baño en el cañito
2002

 

  SANTIAGO ORTIZ
Love is patient
2009
  CLAUDIA SALAMANCA
me / you / to / yo
2004
 
 
 
 

ANDRÉS BURBANO
TV or not TV

 

  SANTIAGO ECHEVERRY
Octubre
1993
 

GILLES CHARALAMBOS
TV x TV
2004

 
 
 
 

ANDRÉS GARCÍA LA ROTA
Cabeza de pájaro
2009

  CARMEN GIL
 

SOFÍA SUAREZ
CORREDORES
2004

 

 
 
 
 

ELKIN CALDERÓN

 

 

FEDERICO DAZA
Naturalezas Muertas
2009

 

CAROLINA ZULUAGA
Doctrina Alterada
2008

 
 
 
 

CARLOS MONTAÑA
Viernes Santo
2006

 

ANDRÉS FELIPE URIBE
Country Trademark
2009

 

JUAN PABLO ECHEVERRI
You make me feel so good
2007

 

 
 
 
 

HENRY GUIZA
Sin Título
2004

  DIEGO PIÑEROS
Profesionalización del fracaso
2004
 

MATEO RUDAS

2008

 
             

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ARTISTAS

Marta Lucía Vélez

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En Colombia la primera exhibición pública de videoarte realizado por colombianos se llevó a cabo en 1978, en el IV Salón Atenas, Museo de Arte Moderno, de Bogotá. Se trataba de In-pulso, video instalación de Sandra Isabel Llano y Autorretrato, videoarte de Rodrigo Castaño. Gilles Charalambos, referencia importante de la historia y la actualidad del videoarte en Colombia, nos cuenta de manera elocuente y precisa la historia de esta forma de arte en nuestro país, en su página web Historia del Videoarte en Colombia http://www.bitio.net/vac. Charalambos, en su página, describe las obras de Castaño y Llano así: "Autorretrato era un videoarte realizado con equipo profesional de televisión, donde un cierto interés pictográfico abstraccionista, obtenido por colorizaciones, creaba sugestivas impresiones electrónicas. La obra de Sandra Isabel Llano se había desarrollado, principalmente, en México y Estados Unidos, por lo cual, gozaba de un cierto avance conceptual y formal, en relación con las entonces rezagadas condiciones del arte en Colombia. In-pulso consistía, básicamente, en la acción de registro de sus propios electrocardiogramas; “verdadero análisis de la fisiología y sicología de la artista, la solución visual de esta obra remitía al arte corporal por una parte y a un particular proceso autobiográfico por otro, que hacían del suyo uno de los trabajos más singulares del nuevo arte nacional”.
También en los setenta Raúl Marroquín, Jonier Marín y Michel Cardená, artistas colombianos que emigraron del país, ya estaban produciendo obras en video, con equipos tecnológicos más sofisticados de los que se podía disponer en Colombia en aquel periodo. Aparte de algunos videos de Marroquín la obra de estos artistas no ha sido exhibida en el país, por lo menos hasta el 2012.


Las primeras cámaras portátiles de video que llegaron a Colombia comenzaron a ser utilizadas por realizadores independientes a comienzos de los setenta. Estas cámaras en su gran mayoría pertenecían a agencias de publicidad o a canales de televisión. En Bogotá, por ejemplo, Rodrigo Castaño pudo experimentar con este tipo de cámaras gracias a que sus padres estaban vinculados a la televisión. Castaño realizó 5 videoartes: “Flamenco”, el Sermón”, “Autorretrato”, Apocalipsis” y “Lectura de Luz”, posteriormente se dedicó a la televisión y al cine, (Algunos de estos videos se puede ver en esta página).

En Cali, en 1972, Luís Ospina y Carlos Mayolo tuvieron acceso a una cámara portapac, de propiedad de una agencia de publicidad. Ellos la utilizaron como asistente para grabar en video los ensayos y las improvisaciones del falso documental, “Agarrando Pueblo”, esto con el fin de optimizar el uso de los rollos de película. Ospina y Mayolo (este último fallecido en 2007) se inclinaron siempre por la ficción y el documental, aunque en la producción reciente de Ospina se nota una mayor experimentación narrativa y estética con los recursos expresivos del video y el digital. Ospina en su texto para el catálogo del festival “Experimenta Colombia 2005” (este catálogo se puede consultar en esta página) se refiere a la aparición del video como la resurrección. “Mi primer encuentro con el video fue en 1972 cuando hicimos una travesura con mi amigo Carlos Mayolo. [….] En cuanto pensé que el cine había muerto, por lo menos para mí, el video fue la resurrección. No hay mal que por bien no venga. Paradójicamente el video, y no el cine, se me presentó como una revelación. Ya no era un asunto de tener la fe del cineasta, que como bien sabemos los que tuvimos una educación religiosa reza: "Fe es creer en lo que no se ha revelado". Se trataba, pues, de creer (y crear) en un nuevo cisma electrónico, sin película virgen, sin bolsa negra, sin cuarto oscuro. Un paso de la alquimia a la electrónica. El video, con sus equipos livianos y sus bajos costos, se me convirtió en algo así como el cine sin dolor. El video vino, vio y venció”.


Por su parte, Gilles Charalambos, también en Bogotá, en 1974, recibió de su padre una cámara Sony, modelo 1971, blanco y negro; un modelo posterior a la Portapac, con la cual pudo realizar sus primeras experiencias estéticas en video. Pero en realidad el primer videoarte de Charalambos, que fue exhibido públicamente, lo realizó en 1976, “Distorsión, intermitencia y otra cosa en esta información”, con una cámara portátil a color que le prestó Augusto Bernal (Sociólogo, director de la Academia de Cine Black María). Esta obra fue grabada en caliente, es decir, el resultado final corresponde a los registros directos realizados con la cámara, sin edición. El trabajo fue presentado en el Museo de Arte Moderno, de Bogotá, en 1976.


En Medellín el video independiente llega relativamente tarde. En 1983 se crearon dos productoras independientes “Iris Producciones” y “Tiempos Modernos” (esta última dirigida por el director de cine Víctor Gaviria), dedicadas exclusivamente a la producción de videos institucionales y documentales por encargo. Estas productoras fueron creadas con fines empresariales justo en el momento del surgimiento del primer canal regional del país “Teleantioquia” institución que subcontrataba sus servicios para alimentar la programación del canal. Fue apenas en 1985 que se realizó el video “Desireré”, U-matic, 30 min, de Mónica Farbiarz y Marta Lucia Vélez Vélez y presentado en el Salón Arturo Rabinovich, en ese mismo año. Esta obra fue realizada con el apoyo de Victor Gaviria y su productora Tiempos Modernos. Ya en 1988 la artista antioqueña Ana Claudia Múnera comienza a utilizar el video con fines artísticos.

 

El videoarte


En 1985 la Fundación para las Artes Avanzadas – ARTER, de Bogotá, organizó “La Primera Muestra de Videoarte Colombiano” con obras de nueve artistas. En el marco de este evento se exhibió por primera vez una obra de José Alejandro Restrepo. Se trataba de “Videos Monocanal” una serie de videos, de corta duración, en blanco y negro, grabados en tiempo real con cámara fija y sin edición final. Pequeños performances muy íntimos: “La Cuadratura del Círculo”, “Staccto” y “La Paradoja de Zenon”. Para este trabajo Restrepo utilizó una cámara portátil AKAI, de media pulgada, de uso casero. En esta muestra también se presentaron “Apocalipsis” y “El Sermón”, de Rodrigo Castaño; “Continuidad de los Parques”, de Jorge Perea y Augusto Bernal; unos ensayos sobre la figura de Bolívar del artista plástico David Mazuera; “Videopirateos” crítica sobre la T.V. de Karl Troller y Carlos Buitrago; una instalación con trece televisores, “Videotez”, de Ricardo Restrepo y “Azar Byte Memory Sens”, “En el Estilo de...” y “No Entiendo ni ...”; de Edgar Acevedo y Gilles Charalambos. Aparte de Restrepo, Charalambos y Acevedo el resto de estos realizadores abandonaron rápidamente esta forma de producción artística y se dedicaron al cine, la televisión, el documental y las artes plásticas.


Pero en realidad la primera generación de artistas colombianos que se dedicó de manera sistemática a realizar obras de arte en video surge apenas en la segunda mitad de la década de los ochenta. Artistas con una producción más elocuente, en algunos casos con matices y temas propios de nuestra cultura y, en otros, composiciones gráficas a partir de los dispositivos electrónicos. Entre los más destacados de aquel periodo están José Alejandro Restrepo, Gilles Charalambos, Ana Claudia Múnera, Omaira Abadía y Karen Lamassonne. Estos pioneros del videoarte en Colombia se enfrentaron a la dificultad del acceso a los equipos más sofisticados de la época, tampoco contaban con la formación en el dominio de los mismos y fueron ellos mismos quienes produjeron y financiaron las obras en su totalidad. A pesar de todas las dificultades estos artistas han realizado desde entonces una obra en video y otros medios que ha merecido el reconocimiento nacional e internacional.


En la segunda mitad de los ochenta las galerías y los salones nacionales de artes comienzan a abrir tímidamente sus puertas a esta nueva forma de arte y algunos autores consiguen exponer sus obras en el exterior. Pero la producción artística realizada con dispositivos electrónicos solo logrará posesionarse en el panorama nacional de las artes a comienzos de los años noventa.


En 1992 se crea el Festival Franco Latinoamericano de Videoarte, espacio en donde se propició, por un lado, una exhibición periódica de videoarte con selecciones de las últimas producciones de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Colombia y Francia y, por otro, un enriquecedor encuentro entre el público, artistas y académicos latinoamericanos, acompañados por delegados franceses que nos visitaban cada año. Este festival fue sin duda un campo fértil para la gestación de nuevos trabajos por parte de una naciente camada de jóvenes creadores pues tenían la posibilidad de exhibir sus videos cada año. Además la oportunidad de compartir con artistas con gran trayectoria, de países con más desarrollo en este campo, lo que nutrió considerablemente la calidad y la evolución de las obras colombianas. Hay que reconocer también que la selección de videos colombianos era algo dispareja pues se presentaban videos de artistas con mayor trayectoria frente a trabajos de estudiantes realizados como ejercicios universitarios. No obstante, entre estos jóvenes se revelaron nuevos talentos como Andrés Burbano, Santiago Echeverry, Álvaro Moreno Hoffman, Miguel Urrutia, quienes continúan en la práctica artística hasta hoy. También Harold Trompetero y Jorge Navas, hicieron allí sus primeros pinitos en video para convertirse posteriormente en reconocidos directores de cine, en Colombia.


Como caso inusual en 1999 se exhibió por primera vez, en el canal de televisión pública “Señal Colombia”, un videoarte de Francois Bucher. La Dirección de Cinematografía del Ministerio de Cultura le financió a este artista caleño la realización del videoarte, “Twin Murders”. Una de las exigencias del ministerio en aquella época era que las obras que financiaba debían ser emitidas por el canal de televisión pública. Luego de la emisión televisiva esta obra fue seleccionada para el evento de televisión INPUT - 2000, que se realizó en Halifax, Canadá. Los jurados escogieron este trabajo por considerar que valía la pena discutir en las salas del evento la importancia de emitir videoarte por televisión. Francois Bucher es hoy en día un reconocido artista en los circuitos internacionales.


Ya al final de la década de los noventa otros artistas que venían de la plástica y de la fotografía comienzan a utilizar los recursos expresivos del video y de otros soportes electrónicos para sus propuestas artísticas, es el caso de Oscar Muñoz y Miguel Ángel Rojas. Aunque la imagen en movimiento en la obra de Muñoz no viene siempre del video sino también de procesos químicos. El video ha sido pieza clave para profundizar en sus temas recurrentes como la desaparición, lo efímero, la desintegración y la muerte.


En esta investigación publicamos algunas obras de los pioneros del videoarte en Colombia. Incluimos también algunos artistas más contemporáneos que pudimos contactar y que nos autorizaron la publicación de una de sus obras y sus hojas de vida.


Esta investigación fue realizada exclusivamente para ser publicada en internet. Fue posible gracias a las Becas de Gestión de Archivos y Centros de Documentación Audiovisual, del Ministerio de Cultura de Colombia, durante un periodo de seis años (2009-2014).

 
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ARTISTAS MAS RECIENTES

María Carolina Zuluaga

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El video experimental es un proceso de construcción de obra audiovisual invertido y transgresivo, es un lenguaje del arte contemporáneo que ha logrado permear narrativas tradicionales de manera contundente. Parte de un manejo desprevenido, pero no ingenuo, de los géneros y las herramientas audiovisuales. Su naturaleza “experimental” provoca una interesante libertad en el proceso de creación.

Nuevas reflexiones en torno al poder de la imagen surgen a partir de los sucesos tecnológicos de los últimos años, esto se refleja por supuesto en la producción artística y audiovisual. La evolución de la máquina, en todas las épocas, es la causa directa de las transformaciones de la imagen, sin embargo, al tratar de establecer características específicas para el video experimental en los últimos diez años, con respecto al pasado, se encuentran diferencias más significativas en sus aspectos técnicos que en la esencia misma de las ideas que lo componen. Es decir, la intención del creador, de sumergirse en un universo de improvisación, de juego con las herramientas, con las narrativas, de llevar al extremo la estética, de irrumpir en el montaje, entre muchos otros impulsos, no es una cosa de la última década. Aliado con el arte desde siempre, el video experimental tiene múltiples valores agregados, uno de ellos y el más importante es su origen en la manipulación del tiempo, esto le da el beneficio de estar por encima de él.

La exhibición

La importancia de reconocer la historia, en este caso, es resaltar iniciativas de exhibición y generación de espacios para las artes electrónicas que surgieron a principios de esta década. Estos eventos, además de fomentar la producción del audiovisual experimental en Colombia, sacaron a la luz importantes procesos de creación, algunos ejemplos son: En video, de la Facultad de Artes de la Universidad Javeriana; Miércoles Virtual, espacio enfocado a la socialización de proyectos de artes electrónicas en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, Encuentro Internacional de Sonidos Industriales y Electrónicos, evento creado con la intención de evidenciar el desarrollo y las tendencias de la creación electrónica en la música y la multimedia principalmente en Latinoamérica; Salón de Arte Digital de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño y la Academia de Artes Guerrero, era una convocatoria abierta para artistas que trabajaran con herramientas digitales.

Artrónica, Muestra Internacional de Artes electrónicas y Experimenta Colombia Festival Latinoamericano de artes mediáticas, se consolidaron como espacios fuertes de exhibición y fomento de la creación en soportes electrónicos.

Artrónica proponía un panorama amplio y diverso de expresiones contemporáneas realizadas con nuevas tecnologías, se llevó a cabo en el 2003, 2004, 2005.

Experimenta Colombia 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, ha tenido hasta hoy un enfoque claro hacia la producción local y un interés especial en fortalecer los laboratorios de creación que se desarrollan en el marco del Festival, semilleros de artistas y producción de artes electrónicas.

Estos eventos han propiciado un diálogo entre diferentes campos de producción, surge una intención de interpretar en su totalidad el concepto audio-visual, de mirar hacia otras aplicaciones del lenguaje experimental y de reconocerlo cada vez más como punto de partida de géneros audiovisuales que no entran dentro del arte contemporáneo.

Los acontecimientos de una época dan paso a nuevos elementos que transforman un lenguaje que lleva tiempo siendo aplicado, estudiado y teorizado, la multiplicación de la producción y la experimentación ha dado pie para que en Colombia, algunos años después en relación a otras geografías, se abran caminos para la apreciación y comprensión de trabajos multimediales.

Hoy Aterrizamos en un contexto donde la exhibición tiende a transformarse, consecuencia en gran parte de la propagación de las plataformas de video libre en Internet . La lista de artistas que acompaña este texto ha sido parte en diferentes momentos de la iniciativas mencionadas, pero sobre todo se trata de personas que han tenido continuidad con intereses marcados en la exploración del lenguaje y de las herramientas. No hay un denominador común, ni político, ni sociocultural, ni tercermundista, este es un espacio de contemplación abierta para que los observadores saquen sus conclusiones sobre los elementos que podrían darle identidad a una muestra de video colombiano realizado en los últimos diez años.