Otras miradas


Otras miradas

Dentro de las historietas colombianas de prensa es importante mencionar aquellos casos que no responden a uno de los ejes propuestos en este recorrido. Así, en esta categoría se habla sobre series que buscaban experimentar con las formas de la historieta o pretendían iniciar o aportar a discusiones o coyunturas políticas y sociales como los temas medioambientales o el conflicto armado. En el caso de Magola de Nani, una tira que sirve como un espacio para comentar y explicar el mundo y la desigualdad de género a través de la mirada del personaje principal.

Además, se han producido varios cómics que quieren subvertir las normas formales y los límites conceptuales para producir historietas que se pueden llamar experimentales. Allí encontramos a MAN, uno de los ganadores del concurso de tira cómica de El Tiempo en 1972. Bajo el título de Aprende a dibujar se desenmascaran las técnicas y las convenciones del dibujo tradicional de historieta. De igual manera, Timmy y Mitty de Truchafrita es el más reciente de los cómics reseñados en este recorrido. Se trata de una serie de tiras de humor absurdo y en algunos casos surreal que no deja espacio para contenidos predecibles. Lo mismo pasa en los cómics de Muyi Neira en Pie de página y Alberto Rodríguez en “La Tiradera”.

Otro grupo de historietas colombianas a tener en cuenta son las que han tratado el tema de la violencia en el país. La sección “Viñetas Negras” de los hermanos Campo en Cali y la historieta Los Perdidos de Pablo Guerra y Federico Neira son intentos por comprender lo incomprensible utilizando el poder de la imagen y la narración gráfica. Un caso particular es Balita, la bala perdida de León Octavio Osorno, un personaje caricatográfico que apareció en El País de Cali y que con el tiempo fue construyendo una historia narrativa.

Luego del concurso de tira cómica que <i>El Tiempo</i> organizó en 1972, <i>Aprende a dibujar</i> <br/>se publicó en la sección de historietas del diario (<i>El Tiempo</i>, enero 8 de 1973).
La revista literaria <i>Pie de página</i> fue uno de los primeros medios culturales colombianos que cubrió la historieta.<br/> En cada edición se publicó una historieta de una página del dibujante y diseñador Muyi Neira (<i>Pie de página</i>, marzo 1 de 2005).
Alberto Rodríguez es uno de los principales historietistas de la generación de las revistas de cómic ACME y TNT.<br/> Sus historietas en “La Tiradera” de <i>La Prensa</i> mezclaban los escenarios surreales con el comentario político de una manera única<br/> (<i>La Prensa</i>, diciembre 22 de 1991).
<i>Balita</i> es la primera historieta colombiana pacifista. Octavio León le da vida a una bala perdida para reflexionar sobre el sentido de la violencia en nuestra sociedad (<i>Balita la bala perdida & Sue</i>, Cali, 1981).
En 1995 se empieza a publicar la tira <i>Magola</i> de Nani en <i>El Espectador</i>. <br/>El personaje le ha llegado a lectores en España, México y Estados Unidos<br/> (<i>Magola 15 años</i>, Bogotá, 2010).
Con guiones de Óscar Campo y dibujo de José Campo, <br/> la sección “Viñetas Negras” del periódico <i>La Palabra</i> de la Universidad del Valle es un ejemplo de historieta documental.  <br/>Estos dos hermanos realizaron cómics que denunciaban actos de violencia en los barrios de Cali al comienzo de los noventa  <br/>(<i>La Palabra</i>, julio 1 de 1992).
Durante dos años, Johan y Mónica, los protagonistas de <i>Los Perdidos</i> <br/>de Pablo Guerra y Federico Neira hicieron un recorrido geográfico e histórico por los fantasmas mudos del conflicto armado en el país<br/> (El Espectador, febrero 1 de 2013).