La historia en historieta


La Gaitana

El recurso de utilizar la historieta para popularizar la biografía de personajes relevantes de la historia nacional o para escenificar periodos de ella es recurrente desde los años cuarenta hasta la actualidad. La serialización de dichas versiones de la historia será el motor de un gran número de historietas de prensa durante los años setenta. Los primeros ejemplos encontrados, La vida del general Santander de Lisandro Serrano y La vida de Olaya Herrera de Augusto Quevedo, utilizan una técnica acartonada tanto en el dibujo como en los textos. Ambas son de corta duración y tienen una clara intención pedagógica.

A partir de la publicación de Calarcá de Carlos Garzón en El Tiempo comienza una segunda etapa de historietas históricas que buscan presentar un dibujo mucho más consecuente con la técnica de las tiras de aventuras. El guion también se vuelve más ambicioso, aunque por momentos se exageran situaciones para que las historietas sean más atractivas. Además de Calarcá, El Espectador publica La Gaitana de Serafín Díaz; El Pueblo de Cali, Ibaná con guion de M. Puerta y dibujo de McCormic; y el Suplemento en Colores de El Tiempo, Los conquistadores con guion de Espinosa y Navas y dibujo de LaTorre, Valbuena y Rojo.

En la década de los setenta también se producen tiras de humor que transcurren en contextos históricos particulares, como Los invasores de Elkin Obregón publicada en El Colombiano de Medellín y Castillo de Frailes de Valverde. En los años ochenta aparecen varios ejemplos de biografías de deportistas colombianos y personajes de la actualidad publicados por Jorge Peña en Los Monos de El Espectador y Fabián Tuñon Benzo en La Libertad de Barranquilla.

Durante unos meses, a mediados de 1940, <i>El Tiempo</i> presenta la historieta <i>La vida del general Santander</i> de Lisandro Serrano.<br/> En ella se utiliza una técnica acartonada tanto en el dibujo como en los textos y hay una clara intensión pedagógica<br/> (<i>El Tiempo</i>, mayo 5 de 1940).
En 1945, el joven artista Augusto Quevedo serializa la vida de Enrique Olaya Herrera en las páginas del semanario liberal <i>Batalla</i>. Es más interesante que el trabajo de Serrano porque se atreve a integrar el texto y la imagen de manera más articulada (<i>Batalla</i>, febrero 16 de 1945).
El creador de <i>Calarcá</i>, Carlos Garzón, es el historietista colombiano de mayor impacto en la historieta norteamericana. En la tira contará con la ayuda de Jorge Peña, uno de sus compañeros en la revista de cómics colombianos <i>Superhistorietas</i> (<i>El Tiempo</i>, marzo 3 de 1969).
En 1970 el <i>Magazine Dominical</i> de <i>El Espectador</i> anunció la publicación de <i>La Gaitana</i> de Serafín Díaz tal vez en respuesta al impacto de <i>Calarcá </i>en <i>El Tiempo</i>. <br/>Esta historieta se publicó tanto en las ediciones diarias como en la dominical, donde aparece a color <br/>(<i>Suplemento de Colores</i>, marzo 8 de 1970).
<i>La Gaitana</i> de Serafín Díaz deja de publicarse en mayo de 1970. <br/>Se registraron las reacciones a la tira tanto al momento en que empezó a publicarse como cuando fue descontinuada.<br/> Se le criticó el hecho de hacer una versión idealizada y occidentalizada de la líder indígena y sus compañeros<br/> (<i>Magazine Dominical</i>, enero 25 de 1970).
En 1975, el diario <i>El Pueblo</i> de Cali publica varias historietas nacionales. Entre ellas está <i>Ibaná</i> de McCormick y Puerta. La protagonista, Ibaná, una estudiante de antropología, investiga los tesoros perdidos de la época precolombina (<i>El Pueblo</i>, diciembre 12 de 1975).
En 1977 <i>Los conquistadores</i> de Espinosa, Navas, LaTorre, Valbuena y Rojo fue publicada en la edición dominical de <i>El Tiempo</i>.<br/> Según su primera entrega, esta historieta también fue serializada en la revista juvenil <i>Julián</i> del Ejército de Colombia <br/>(<i>Suplemento en Colores</i>, octubre 2 de 1977).
En 1975, Elkin Obregón empieza a publicar la tira <i>Los invasores</i> en <i>El Colombiano</i> de Medellín. <br/>Es una de las más recordadas por sus lectores pues utilizaba la estructura humorística de los personajes de la tira tradicional para aplicarla a la Conquista <br/>(<i>El Colombiano</i>, 1975).
Esta tira de Valverde también se publicó en <i>El Pueblo</i> de Cali a partir de 1975. <br/>Se trata de un grupo de frailes de la Edad Media que reflexionan sobre la actualidad del siglo XX en una especie de paradoja temporal <br/>que les permite indagar sobre tecnologías anacrónicas y reaccionar a la publicidad y al consumismo <br/>(<i>El Pueblo</i>, diciembre 6 de 1975).
<i>Pan pa’l circo</i>, una tira de Quiló publicada en 1991 en la sección <br/>“La Tiradera” del diario <i>La Prensa</i> de Bogotá, se pregunta sobre qué se quiere enseñar cuando se enseña historia<br/> (<i>La Prensa</i>, junio 9 de 1991).