Ernesto Franco y Copetín


Copetín Feliz Domingo

Ernesto Franco es un historietista y dibujante colombiano. Creó el personaje de historieta más reconocido y recordado en el país durante el siglo XX, Copetín. La primera tira de este “gamín”, un niño que vive en las calles del centro de Bogotá, se publicó en abril 16 de 1962. Para crearlo, Franco se inspiró en un niño que pedía limosna y comida cerca del restaurante que su esposa tenía en el centro de la ciudad. Con la sucesión de tiras, Copetín desarrolla un humor negro que le permite abordar la desigualdad, la dureza y la inseguridad de Bogotá de una manera diferente a la que reportaban las noticias. Por lo general, la mirada de Copetín y sus compañeros será la voz del sentido común que señala las vanidades, los excesos y los absurdos de los bogotanos.

Una de las particularidades de Copetín son las acciones secundarias de los fondos. Mientras transcurren los diálogos y las acciones de los protagonistas, vemos a personajes esperando un taxi, conversando o, incluso, lanzándose por la ventana de uno de los edificios del Centro.

La figuración y éxito de Copetín inspiraron un primer intento colectivo por dignificar y visibilizar la historieta en Colombia. En 1967 se presenta la primera exposición Tira Cómica Colombiana organizada por el grupo de amigos de las historietas gráficas liderado por Hernando Salcedo Silva. Décadas después, Franco y su creación recibirán varios reconocimientos.

Además de Copetín y sus otras historietas, Franco ha producido el jeroglífico diario de El Tiempo por más de 30 años.

Como era costumbre en 1962, la sección editorial de <i>El Tiempo</i> <br/>presentaba la nueva tira nacional que acompañaría la ya muy poblada sección de cómics del diario<br/> (<i>El Tiempo</i>, abril 16 de 1962).
<i>Copetín</i> mostraba la cotidianidad del centro de Bogotá a través de una mirada cínica y descreída. <br/>Su primera tira cómica lo muestra interactuando con uno de los “doptores”<br/> (<i>El Tiempo</i>, abril 16 de 1962).
En los cómics de <i>Copetín</i> los fondos son más que una simple decoración.<br/> En la tira suelen encontrarse acciones secundarias que suceden de<br/> manera paralela a la narración principal y que ilustran el ritmo de la ciudad (<i>El Tiempo</i>, febrero 15 de 1969).
En los años setenta Franco publica una tira dominical además de la tira diaria titulada <i>Feliz domingo</i>. <br/>Se le suma color y es evidente que el diseño de los personajes se hace cada vez más depurado <br/>(<i>Suplemento</i> de <i>El Tiempo</i>, julio 2 de 1972).
Franco siguió trabajando en <i>El Tiempo</i> por muchos años, <br/>pero para finales de los ochenta <i>Copetín</i> desaparece de las páginas de este diario. <br/>Tendrá un paso relativamente fugaz pero muy interesante por las páginas de <i>Los Monos</i> de <i>El Espectador</i> <br/>(<i>Los Monos</i>, junio 10 de 1990).
Con un estilo de dibujo maduro y un desarrollo muy sólido de los personajes,<br/> Franco utiliza esta serie para hablar sobre la actualidad y seguir consolidando su mirada cínica desde el humor negro. <br/>En esta tira de <i>Copetín</i> reflexiona sobre la posibilidad de paz en el país <br/> (<i>Los Monos</i>, abril 15 de 1990).
En los años noventa, Franco publica la tira <i>Yarumoradas</i> en la revista <i>Historias del Profesor Yarumo</i>. <br/>Otras versiones del personaje aparecen en el suplemento de historieta de <i>El Tiempo</i> durante ese mismo periodo <br/> (<i>Las Historietas del Profesor Yarumo,</i> No. 51, 1996).
La tira más reciente de <i>Copetín</i> se publica en <i>La biblia Shock del cómic</i> en 2005. <br/><i>Copetín</i> fue un personaje que logró contar la vida cotidiana de la ciudad construyendo una narrativa paralela a las noticias, los editoriales y las caricaturas políticas <br/>(<i>La biblia Shock del cómic</i>, Bogotá, 2005).